Pasión por saber y contar

Nada más genuino que la posibilidad de expresarse. Nada más natural que el uso de la palabra para contarle al mundo que nos pasa. Aquellos que vivimos de la comunicación y nos valemos de ella para enriquecernos intelectualmente, necesitamos muchas veces frenar los hechos para analizarlos. Esa es la apuesta de este espacio, aunque referirse a fútbol sea trillado o banal, a veces sirve como pretexto para encontrar otra cosa quizás más profunda.El desafío es hacerlo entre todos. En un ida y vuelta que permita detenerse un segundo a pensar intentando un cambio de frente para sentirnos más completos.

martes, 23 de junio de 2015

Lucas Biglia, una pieza imprescindible



Una tarde de domingo en la cancha de Lanús, el sol golpeaba el césped con una majestuosidad sorprendente. El almanaque transitaba por el mes de junio más cerca del invierno que de un otoño que luchaba por quedarse. Era temprano y las reservas del Granate y Argentinos Juniors se disponían a comenzar un segundo tiempo de resultado ajustado. En la boca del túnel, Hugo Tocalli, por aquel entonces asistente táctico de José Pekerman en los seleccionados juveniles, observaba con atención los desplazamientos de los futbolistas, en especial de un rubio diestro, fino, generoso en los relevos y preciso a la hora de entregar el balón. Me acerque a saludarlo. Cordial como siempre devolvió mi saludo sin quitar la mirada al juego y, como encandilado por el panorama, me dijo con tono firme “mirá bien a ese jugador, es el futuro número cinco de la selección por muchos años”. Tamaña afirmación surgida, de un formador, no admitía ningún cuestionamiento  Fue la primera vez que vi jugar a Lucas Biglia.
Campeón sudamericano sub 17 en 2003 y del mundo sub 20 en 2005 (con Messi y Agüero) confirmaron los presagios del agudo observador, aunque su llegada al seleccionado superior se demoró más de la cuenta. Recién Sergio Batista en 2011 lo rescató desde la invisible Liga Belga para convertirlo en una pieza importante de aquel equipo que pretendió emular al Barcelona y cayó estrepitosamente en la Copa América local. Más tarde, ya consolidado en la Lazio, repitió citación con Alejandro Sabella en Brasil 2014 y otra vez Gerardo Martino confió en su talento para la vigente cita continental de Chile.
Hoy Biglia se convirtió en un imprescindible para la estructura albiceleste. La arriesgada idea del entrenador requiere de su alta comprensión para maquillar o disimular defectos y la demostración de esa importancia quedó expuesta en el debut ante Paraguay, donde aún mermado físicamente, entró cerca del epílogo para aportar claridad en un momento de extrema confusión.
El silencio es un aliado de su juego. Sin balón aparece habitualmente destapado para recibirlo y, una vez, que toma contacto con él, la distribución es criteriosa y depurada. El valor del primer pase para un equipo que se ordena desde la tenencia es determinante y si ese movimiento es preciso, el plan empieza su curso con base sólida. Desde esta capacidad, su trabajo cobra demasiada importancia ya que lo transforma en un socio versátil tanto para Mascherano, como para la dupla Pastore-Messi. Es la usina que alimenta al sistema, la piedra fundacional para desplegar un plan ambicioso que requiere de un tiempo prudencial de adaptación. De allí, que Biglia ha tomado un alto protagonismo fácilmente contrastable con su perfil sosegado y prudente.
En definitiva, él sigue siendo el mismo rubio de movimientos atildados que deslumbro aquella tarde calurosa de otoño a Hugo Tocalli.

lunes, 22 de junio de 2015

El estilo por encima del resultado


Profundizar la idea durante una competencia, genera una serie de vaivenes absolutamente comprensibles. Si además, esa idea,  se vincula con un protagonismo desde el balón, con masiva presencia en campo contrario, esos desajustes son más peligrosos todavía.
Gerardo Martino es un entrenador de escuela definida, para él, asumir  el control del juego es el medio más adecuado para ganar los partidos, aunque coquetee con el riesgo de dejarle a los medios una considerable porción de color verde a sus espaldas o que la defensa termine casi siempre mano a mano. Sin la pelota, sus equipos se sienten desnaturalizados, extraños, vacíos de poder, expuestos a una fragilidad por momentos exasperante. El rendimiento ante Paraguay en el debut de la Copa América mostró un conjunto con dos caras bien definidas: el control (concepto clave) y el caos convivieron peligrosamente dejando una imagen debilitada para un plantel demasiado rico en recursos.
Las responsabilidades del resultado fueron compartidas. El entrenador reaccionó tarde ante la adversidad y cuando lo hizo cayó en la tentación de acumular delanteros, lo que provocó una posterior corrección, sobre la marcha, con el ingreso de Lucas Biglia. Los futbolistas, integrantes de líneas muy separadas, tampoco pudieron modificar, desde la impronta y la inspiración, el curso del destino. El empate lastimó más por la formas, esas que enseñan que todavía el proceso está inmaduro.
“Prefiero que me esperen y no que me salgan a atacar”, así Martino puso sobre la mesa, horas previas al estreno, una consideración de su pensamiento. Saludable desde el enunciado, riesgoso si se pierde el equilibrio. Habrá rivales capaces de neutralizar el sistema, otros aguantarán organizados para replicar al espacio y hasta estarán quienes caerán sin atenuantes ante la propuesta. Todo dependerá de una ejecución confiable y de un rodaje más pronunciado. Los elementos sobran, aunque el colectivo siempre deberá ordenar al talento individual,  para evitar transformarlo solamente en una suma de apellidos importantes.
Ese desafío deberá ser la meta en este torneo por encima de cualquier resultado. Se puede ganar, perder o empatar, pero de ninguna manera canjear el estilo si existe, de parte de todos, el convencimiento de que es el adecuado para esta generación de jugadores.

lunes, 8 de junio de 2015

Un mundo menos ordinario





Las afiladas garras de la Justicia estadounidense cazaron una presa apetecible. Una mañana en Zurich agentes policiales detuvieron a varios funcionarios pertenecientes a FIFA, una de las organizaciones mas sospechadas del planeta. El lobby de un lujoso hotel se transformo en un calabozo sin rejas pero con sábanas que a modo de telón convirtieron esas detenciones en siluetas apuradas. Ellos fueron el brazo ejecutor de una investigación profunda sobre actos de corrupción puestas en la superficie, con nombres y apellidos, gracias a miembros arrepentidos pero manchados por el mismo barro de los apresados.
“Es la Copa del Mundo del Fraude” sentenció en rueda prensa Loretta Lynch, la rigurosa fiscal de la causa. Parece el comienzo de una purga que hasta ahora no contamina la figura de Joseph Blatter pero lo coloca en territorio pantanoso.
Desde siempre, FIFA se encargo se engrosar sus oscuros antecedentes. Las coimas, el trafico de influencias, los favores y el lavado de dinero han sido parte del repertorio aunque a cada acusación se respondía con una excusa o un anuncio. Si bien, el Departamento de Justicia y el FBI basan el caso en anomalías sobre derechos de explotación televisiva y acuerdos de marketing, la elección de Rusia para 2018 y de Qatar en 2022 en breve correría la misma suerte.
Los dirigentes imputados pertenecen a un lugar afin a los intereses del supremo. CONMEBOL y CONCACAF siempre han apoyado con sus votos al actual presidente quien devolvió gentilezas organizando una Copa America Centenaria para 2016, una apuesta conjunta que intenta demostrar la unión del Continente ante el inminente asedio de los europeos, cada vez más intransigentes a la realidad de nuestro fútbol(aunque vivan sirviendose del talento de estas tierras).
El impacto de la noticia y sus consecuencias inmediatas ponen sobre la mesa un entramado donde tanto dirigentes(actores directos) como empresarios (participes necesarios) utilizan al producto mas valioso como vehículo conspirativo para llenar bolsillos. Un accionar contrario a lo que pide sus deberes de funcionario. Defender los derechos de un deporte tan rentable como noble, a la luz de los acontecimientos, les pareció siempre lo menos importante.

Lo menos importante





Las afiladas garras de la Justicia estadounidense cazaron una presa apetecible. Una mañana en Zurich agentes policiales detuvieron a varios funcionarios pertenecientes a FIFA, una de las organizaciones mas sospechadas del planeta. El lobby de un lujoso hotel se transformo en un calabozo sin rejas pero con sábanas que a modo de telón convirtieron esas detenciones en siluetas apuradas. Ellos fueron el brazo ejecutor de una investigación profunda sobre actos de corrupción puestas en la superficie, con nombres y apellidos, gracias a miembros arrepentidos pero manchados por el mismo barro de los apresados.

“Es la Copa del Mundo del Fraude” sentenció en rueda prensa Loretta Lynch, la rigurosa fiscal de la causa. Parece el comienzo de una purga que hasta ahora no contamina la figura de Joseph Blatter pero lo coloca en territorio pantanoso.
Desde siempre, FIFA se encargo se engrosar sus oscuros antecedentes. Las coimas, el trafico de influencias, los favores y el lavado de dinero han sido parte del repertorio aunque a cada acusación se respondía con una excusa o un anuncio. Si bien, el Departamento de Justicia y el FBI basan el caso en anomalías sobre derechos de explotación televisiva y acuerdos de marketing, la elección de Rusia para 2018 y de Qatar en 2022 en breve correría la misma suerte.
Los dirigentes imputados pertenecen a un lugar afin a los intereses del supremo. CONMEBOL y CONCACAF siempre han apoyado con sus votos al actual presidente quien devolvió gentilezas organizando una Copa America Centenaria para 2016, una apuesta conjunta que intenta demostrar la unión del Continente ante el inminente asedio de los europeos, cada vez más intransigentes a la realidad de nuestro fútbol(aunque vivan sirviendose del talento de estas tierras).
El impacto de la noticia y sus consecuencias inmediatas ponen sobre la mesa un entramado donde tanto dirigentes(actores directos) como empresarios (participes necesarios) utilizan al producto mas valioso como vehículo conspirativo para llenar bolsillos. Un accionar contrario a lo que pide sus deberes de funcionario. Defender los derechos de un deporte tan rentable como noble, a la luz de los acontecimientos, les pareció siempre lo menos importante.

martes, 26 de noviembre de 2013

Simeone: mente, músculo y pizarra


Una idea convence desde la confirmación. Pocos creen en algo si no comprueban un resultado tangible. El hombre necesita hechos para sentir que camina en tierra firme, sin peligros inminentes, sin sobresaltos. Al mismo tiempo, esa sensación de incertidumbre genera un estado adrenalínico que muchas veces paraliza pero otras sirve como combustible, como alimento cotidiano, de acciones voluntarias.
El fútbol es un deporte de ilógica pura. Pretender que una fórmula garantice un resultado satisfactorio es desconocer la esencia del mismo. Entre lo falible y lo infalible se traza una línea demasiado delgada que cuando se cruza puede castigar métodos o alabarlos con la velocidad de una gacela. El éxito y el fracaso cambian de mano permanentemente debilitando las sentencias rotundas de inmediato.
Hace algunos años, un club melancólico por naturaleza deambulaba en aguas turbulentas y sin rumbo determinado. El futuro era poco alentador, sus simpatizantes, desilusionados por la campaña, atribuían el momento a las históricas penurias de toda la vida, aunque también reconocían un endeble espíritu de lucha de jugadores entregados a la incertidumbre reinante. Después de tocar fondo (eliminación en Copa del Rey ante un equipo de tercera), sus directivos intentaron reanimar al moribundo con la llegada de un gladiador de mil batallas. Así fue que Diego Simeone se hizo cargo del pesado bagaje que significaba, en aquel momento, tomar las riendas del Atlético Madrid.
Era una epopeya revertir la situación. El hombre empezó la reconstrucción por el lugar menos pensado: la cabeza. El ambiente del fútbol se rehúsa a reconocer lo que no ve, al fin y al cabo, este juego es jugado por hombres y el hombre necesita creer en la visibilidad de las cosas. El 'Cholo' introdujo de a poco la medicina de la credibilidad sin formulas mágicas. Su idea de juego se colocaría una vez 'desmalezado' el cerebro de sus dirigidos. Debía quitarles la desconfianza y demostrarles que estaban capacitados para volar aun cuando el cuerpo pesara toneladas. La primera etapa tuvo sus frutos rápidamente ya que aquellos jugadores frágiles de espíritu comenzaron a creer en sí mismos. De inmediato, lo que era tibieza se convirtió en valentía. Cada balón se jugaba como si fuese un tesoro a defender y de la mano de la 'limpieza inicial', el equipo compitió, de frente, ante cualquiera. Pero el sistema no se contenta solo con un cambio de imagen, también necesita éxitos, títulos, campeonatos...gloria. La nueva maquinaria, retocada con algunas piezas, pudo darle al 'monstruo' lo que pedía: Atletico Madrid ganó Europa League, Copa del Rey y Supercopa de Europa en apenas un año de trabajo.
La tarea parecía terminada. Inclusive, el jugador más importante del plantel dejaba la trinchera por el glamour de Mónaco y el proyecto se derrumbaba. Sin embargo, la alarma sólo duró unos días. El mentor   movió algunas teclas, armó el rompecabezas con otros intérpretes y relanzó la idea con la motivación como bandera. Los nombres propios fueron suplidos por el conjunto. Juegue quien juegue la estructura se mantuvo firme y soporta competir cara a cara con los poderosos de turno. Desempeños individuales inesperados(Diego Costa), héroes en busca de una reivindicación ante el gran público(Guaje Villa) y apariciones estelares(Koke Resurrección) alimentan el mito de este equipo moldeado por un aventurero que colocó la mente, el músculo y la pizarra en el mismo sitio.  


martes, 16 de julio de 2013

La miseria no tiene color de camiseta

No estamos acostumbrados a semejante espectáculo. Declaraciones punzantes, dardos envenenados, despecho y deslealtades han transformado al Barcelona en un circo mediático impropio de su filosofía. Un club inmaculado, idealizado, inalcanzable para muchos dejó de ser noticia por las gambetas de Iniesta, por las asistencias de Xavi, por los goles de Messi para entregarle al Mundo su rostro menos conocido: la miseria.
Hace pocos días, Guardiola sacudía la tranquilidad de Arco, lugar de la pretemporada del Bayern Múnich, con una catarata de declaraciones en un tono agresivo y visceral. Una versión sugería que  el catalán había desacreditado la capacidad profesional de Tiro Vilanova para seducir a Neymar y torcerle su deseo de firmar con el Barça. Inclusive, los interlocutores, habrían sugerido que Pep habló de la enfermedad de su antiguo ladero para sacar ventajas en la operación. Esa versión crispó el alma del entrenador quien salió como un tigre a desmentir la especie. En el medio deslizó la posibilidad de ser víctima de una campaña nacida del propio Barcelonismo y encabezada por su actual presidente Sandro Rosell. El guante fue recogido por el propio dirigente, quien con cara de nada, intentó bajar el tono de la disputa. Fue solo un espejismo ya que, horas más tarde,  el fuego sería avivado por el bueno de Tito diciendo: "Pep era mi amigo, no estuvo cuando más lo necesitaba". Bomba dialéctica.
Este escándalo mediático puso en la superficie un costado sombrío de las relaciones humanas. Es natural que tanto el odio como el amor sean parte del menú cotidiano mucho más en un ámbito tan competitivo y exigente como el fútbol donde también ingresan en la carta: la autoexigencia, el éxito, el fracaso, y en el Barcelona especialmente, la excelencia. Llama la atención porque en ese planeta las discrepancias no salen a la luz, las incomodidades se manifiestan tras los muros encriptados del Camp Nou. Todo parece desarrollarse en un parque de diversiones mientras los resultados deportivos y, sobre todo, el estilo se mantienen inalterables. Sin embargo, no debemos engañarnos ni ver fantasmas madridistas dando vueltas, ya que la miseria no tiene color de camiseta.

miércoles, 3 de julio de 2013

Newells, un equipo antinatural

Newell's es un equipo fuera de época. Caso testigo antinatural de un fútbol cada día más esporádico y poco consistente. Equipos desarmables como oficinas en venta, reconstruyen planteles a mansalva sabiendo, que sostenerlos por un tiempo prudencial, es una utopía. Pocos escapan a esta moda, uno de ellos es el cuadro rosarino. Cuando muchos se adecuan al paisaje reinante, la Lepra abrió puertas a glorias del pasado para inventar un micro clima de trabajo. Una especie de planeta paralelo con vida propia y reglas propias. Comenzó por los cimientos contratando a un conductor de prestigio internacional como Gerardo Martino. Hijo directo de Marcelo Bielsa, su carrera tras dirigir la selección de Paraguay apuntaba hacia otro horizonte. Sin embargo, el corazón pudo más que la razón y decidió volver a casa para sacar al club del fangoso terreno del descenso. El discurso de pertenencia puede ser un valor vacío si no se logra llevarlo al plano de lo tangible, pero aquí fue el motor de una masiva recuperación de futbolistas que aún en plenitud decidieron vestirse de rojo y negro otra vez, para hacer lo mismo que el entrenador. Maxi Rodriguez, Lucas Bernardi, Gabriel Heinze e Ignacio Scocco encabezaron esa legión con el mismo objetivo y...por amor a la camiseta.
El primer paso se dio con firmeza. Los números rojos de a poco cambiaron de color y la identidad pretendida por el director técnico se impuso ante la realidad. Newells dejó de sufrir para ilusionarse con otras metas. Una de las virtudes más evidentes del equipo es la de no mutar ante la adversidad o superioridad propuesta por el rival de turno. El libreto se respeta, se ejecuta y se alimenta de la jerarquía de las piezas 'europeas' más el aporte fresco de una juventud vigorosa y emergente. Así, se construye una estructura sólida como el sentimiento.
De golpe, producto de esos factores, surge la vuelta olímpica en el ámbito doméstico y la posibilidad de consagrarse a nivel continental. Muchas veces los resultados dependen de hechos fortuitos, los merecimientos no siempre pagan con la gloria aunque en este caso, si las manos hubiesen quedado vacías, Newells, igualmente, habría conseguido algo más valioso: diferenciarse de su entorno sin morir en el intento.


domingo, 30 de junio de 2013

La Furia Amarilla

De repente Brasil desnudo a España. La dejo sola, frágil, vulnerable, casi humana. Humilló futbolísticamente a la generación más importante del fútbol hispano en noventa minutos y en el emblemático Estadio Maracaná de Río de Janeiro. La escuadra de Felipe Scolari recuperó cuerpo, solidez, también intensidad  y aquella rebeldía aportada por el desparpajo de un Neymar incontrolable. No son pocos argumentos para ilusionarse con lo que vendrá dentro de exactamente un año. La Copa de Confederaciones, reprochada por una parte importante de la sociedad, sirvió como la poción mágica que modificó el ecepticismo en ilusión, el desencanto en esperanza, ese fútbol siempre reparador para el hombre común.
Una final es un mundo aparte. El evidente cruce de favoritos suponía un encuentro mucho má parejo, cada uno con un estilo bien definido, pugnando por imponerse y quedarse con la gloria. Sin embargo, los anfitriones jamás le dieron chance a su rival. El ambiente, ese monstruo que condiciona para bien o para mal, actuó como un combustible más para ese grupo de futbolistas vestidos de amarillo quienes saltaron al césped con la enérgica convicción de ahogar, apretar y desactivar al mejor de todos. Un golpe de efecto con la velocidad de un rayo los puso por encima en el marcador casi desde el vestuario. Ese gol de Fred, puñal para la defensa española, potenció el contexto de un partido desigual. Mientras los especialistas Luiz Gustavo y Paulinho se encargaban de la dupla Xavi-Iniesta, Neymar trastornaba al pobre Arbeloa, víctima predilecta del nuevo crack del Barcelona. Su torneo ha sido intachable, los críticos tuvieron que cerrar la boca y los fanáticos se frotaron las manos por tener razón. En todo caso, como le sucedió a Messi, el ex-Santos necesitó de un rendimiento como este en la selección  para confirmar su ingreso al paraíso de los elegidos. Y la varita volvió a tocarlo: corrida fugaz, descarga con Oscar, lectura de la posición y el espacio, zurdazo imposible para Casillas. El balón arriba, al cielo del arco, el cielo que acaba de tocar con sus manos para no dejar  margen alguno de su valía.
Después el segundo de Fred para aniquilar. Pegar en los momentos justos fue clave para serenar la cabeza, revolucionar el espíritu y caminar sin sobresaltos hacia la consagración.
España no reaccionó. El equipo fue forzado a un escenario antinatural para el fútbol que pregona. La tenencia fue baja, la recuperación nula y el desequilibrio escaso. Pocas veces se vio al conjunto de Del Bosque tan sometido y sin posibilidades. Sin negociar el estilo, quedó arrodillado ante su oponente, sin respuestas frente a la energía del mediocampo local. Ni el ingreso de Navas ( fue clave ante Italia) alteró la realidad. Tampoco la aparición de Villa por el apático Niño Torres. El Campeón del Mundo vencido desde lo futbolístico y desde estado de ánimo cayó sin atenuantes: tres goles en contra, un penal desperdiciado y la expulsión de un referente. Una afrenta para el espíritu competitivo de un grupo de hombres que buscarán revancha inmediata para poder limpiar la imagen dejada en el respetadísimo Maracaná,  aunque convengamos que ya han demostrado demasiado como para sugerir el final de una Era.
Por último, una referencia para Felipao. Su equipo no se parece en nada a los que derrochaban juego. Ni por asomo, esta versión se condice con el pasado glorioso del fútbol- espectáculo tan respetado y admirado por todos. Sin embargo, le dio identidad, estilo propio, un estilo rocoso, agresivo y por momentos cercano al golpe sistemático. Puede que estas sean hoy virtudes y mañana defectos según los resultados obtenidos pero ya todos conocemos a que juega Brasil. Ademas, tuvo la virtud de un entrenador de experiencia:le entregó las llaves del seleccionado a Neymar, lo elevó al status de referente ( le dio la camiseta número 10) y no le colocó en el camino a ningún nombre pesado que pueda ensombrecerlo. Lo transformó en el conductor de la Furia Amarilla para decirle al planeta fútbol que Brasil había regresado para quedarse. En un año veremos si tenía razón.

miércoles, 6 de marzo de 2013

El fútbol también es un estado de animo

El mundo del futbol esta sorprendido. El modelo de perfección, la referencia de eficacia y belleza esta en crisis. Efectivamente, las ultimas producciones del Barcelona, ante Milán por Champions League y los duelos contra Real Madrid por Liga y Copa del Rey desnudaron debilidades impropias de una generación acostumbrada al éxito crónico. Para un deporte tan fluctuante y ávido de resultados   muchas veces obtenidos por encima de las formas, la regularidad mostrada por los blaugranas era toda una sorpresa teniendo en cuenta la vigencia de un apetito en apariencia saciado por los trofeos levantados. Estos jugadores mantenían las ganas de superar lo conseguido desafiando las reglas contemporáneas y burlándose de aquellos que esperaban una caida abrupta motivada por la pereza que entrega tanta gloria.Sin embargo, este momento genera varios interrogantes. La prensa especializada se pregunta si la ausencia de un entrenador puede ocasionar semejante catástrofe o si aquel concepto de autogestión era simplemente un recurso marketinero para minimizar la figura de un director tecnico( cuantas veces se ha leído o escuchado la frase 'al Barça lo dirige cualquiera'). Como sea, algunos imponderables de la vida, no del futbol, debilitaron el estado de animo de un plantel integrado primero, por personas de carne y hueso, y segundo por profesionales idealizados por el afuera. La enfermedad de Eric Abidal, la salida inesperada de un vacío Guardiola y el cáncer rebelde de Tito Vilanova armaron un combo demasiado grande de soportar por mas que el carácter intente evadirlo. Mas alla de llevar varios puntos de ventaja a su escolta en el certamen domestico, este Barcelona sucumbió mansamente a la jaula de los italianos y fue superado sin atenuantes por el ingenio de Mourinho y sus jugadores. La conducción en esos encuentros fue de Roura, heredero de esta realidad y un artesano poco eficaz para contrarrestarla. No son pocos los que  apuntan a esa aparente debilidad el origen de todos los males, desconociendo lo que en líneas anteriores fue descripto. Seguramente, su trabajo sea solo de monitorear la intensidad de la tormenta sin poseer facultades para cambiarla ni la veña para hacerlo sabiendo que las formaciones, las variantes de futbolistas durante los partidos y hasta la táctica son elegidas por Tito desde Nueva York vía mensaje de texto. Esta anomalía influye en la mente de los verdaderos protagonistas acostumbrados a una voz que les diga que hacer en determinados momentos situación por demás convencional. Ningún equipo, por mas que se sienta autosuficiente, puede prescindir de la figura de su líder, aunque tenga entre sus filas al mejor jugador del Mundo.

martes, 19 de junio de 2012

El desorden ordenado



La libre asociación, la circulación del balón, la búsqueda de los espacios, la coberturas altas, la gambeta y el talento individual pueden desarrollarse dentro de un contexto de orden. La rebeldía puede educarse con el convencimiento del sistema. Dicho así parece algo abstracto y hasta arrogante, pensar en lograrlo es la osadía más grande de cualquier conductor, la idea más cercana a la perfección futbolística. Sin embargo, tanto el Barcelona de Guardiola como la Selección Española de Vicente Del Bosque han demostrado en el último tiempo que algo de eso es posible, posible sin estridencias ni falsa modestia. Moverse sin desordenarse, sorprender sin histerias y ganar son algunos de los atributos de dos equipos nutridos por protagonistas que muchas veces se repiten ahorrando tiempo de discursos. Probablemente ambos entrenadores cuenten con la generación de jugadores más importante de la historia peninsular con el agregado, en el caso de los Catalanes, del ingenio de Lionel Messi, plus de calidad y determinación evidente. Pero descansar en la materia prima sin jerarquizarla, no sólo marcaría un acto de imperdonable pereza sino la falta del aprovechamiento integral de la misma. Por eso, cada uno de los cuatro ciclos del admirado Barca ha tenido un sello particular, nacido del mismo ADN pero optimizado para retroalimentar a sus piezas e impedirles descansar en el lecho de la gloria. Todos contaron con esa marca de un desorden ordenado, esa impronta de un plan claro pero a la vez,necesitado de la creatividad individual. Dani Alves, Busquets, Xavi, Iniesta y sobre todo Messi manejan los conceptos del juego como pocos, como si observaran los desplazamientos sentados en la butaca más alta del estadio y eligieran con una visión única donde colocar el balón sin errores. Ese método tiene detrás una red de contención, un plan establecido por el entrenador que de manera premeditada decide en la movilidad casi obsesiva descontrolar al rival para sacarle un espacio y aniquilarlo.Juntan gente en un lugar, distraen y luego lastiman por el lado opuesto casi como burlándose de un niño que casi nunca puede saborear el dulce. A todo esto le agregan una envidiable dosis de paciencia y una notable agresividad para recuperar el balón.
Los Campeones del Mundo, en la presente Eurocopa, debieron superar al escollo más duro de los últimos tiempos. Por la tercera jornada del grupo, La Furia Roja se cruzó con Croacia en Gdansk, Polonia. Con una renta de cuatro puntos sobre seis posibles, el también campeón europeo necesitaba ganar para sólo depender de si mismo. El partido se presentó granítico desde el primer momento, con un rival abroquelado, rudo y concentrado en neutralizar. Era el escenario esperable, pocos equipos suelen jugarle mano a mano. Un primer tiempo cerrado, de pocas opciones no enloqueció a los favoritos, el toque, la circulación, aquello descripto en los párrafos iniciales apareció en el repertorio aunque con poca efectividad y nula profundidad. En el complemento, los de Bilic animaron su estrategia dotándola de agresividad y transiciones rápidas. Allí emergió la figura de Casillas para evitar una catástrofe dentro de un contexto de riesgo lógico. Del Bosque sacó a Torres y puso a Navas para estirar por afuera. Sin referencia para los defensores ajenos, colocó a Cesc por Silva, sabía, a pesar de la adversidad, que el estilo no se negocia ni se discute y que tocar, tocar y tocar le daría lo buscado. Sin un rasgo de desesperación  y con un pletórico Iniesta encontró la jugada: el pase de Fabregas al oriundo de Albacete para el gol de Navas. Historia definida cerca del pitazo final y premio a un grupo de fanáticos del toque y la rotación que no apelaron al pelotazo sistemático como recurso defendiendo una idea que sienten sin pruritos.

lunes, 4 de junio de 2012

El combustible de mi alegría

Hoy 4 de junio he decidido retomar este espacio. Por falta de tiempo y de inspiración dejé la hoja en blanco, la deje sin caracteres, para entregarme a la facilidad e inmediatez de las redes sociales. Un puñado de letras en espacio acotado saciaron mis ganas de contar cuando de repente entendí que ese nicho sabía a poco. No es que tenga algo valioso para compartir, o sí, uno nunca sabe...es que dentro de muy poco mi vida cambiará para siempre. Desde chico supe que mi amor por el deporte y en especial por el fútbol me abrirían algunas puertas. En el medio me topé con el periodismo, un club sin fecha de vencimiento. Todo ha fluido para que, con el paso del tiempo, se puedan unir las piezas dentro de un contexto más favorable de lo imaginado. De eso, no hay dudas, que algo supere tus sueños o los confirme es tan valioso como un tesoro, o mejor dicho es el verdadero tesoro, sin valor de mercado( ni oficial ni paralelo).
Hace unos días llegó la confirmación más esperada. 'Vas a cubrir los Juegos Olímpicos', me dijeron sin más detalles ni explicaciones. Un mega evento no se discute demasiado, es tocar el cielo con las manos aunque mi especialidad sea otra. Es dar y entregar prestigio, ser testigo de posibles proezas, de records, de medallas merecidas, de frustaciones...de todo eso junto. Para un comunicador, es el desafío de no fallarle a quienes consumen tu producto, lo mastican y dan ese veredicto tantas veces impiadoso. Es someterse al juicio público y con el agravante de no ser un reconocido todoterreno, como lo son algunos colegas de afamada capacidad.
Como es sabido, la máxima cita del deporte mundial es en Londres, la ciudad más bella del planeta, según quien escribe estas líneas. Viajar a Europa siempre es un privilegio, rodearte de historia, de sabiduría y en estos tiempos de crisis, palabrita muy conocida por todos de este lado del océano. Sin embargo, el combustible de mi alegría lo excede todo. Son los Juegos, la meta de hacerlo bien, pero más que nada la posibilidad de conocerte. Una gran parte de mi ser ansía adelantar los meses para sólo llegar al instante de ver tus ojos, esos ojos que muchos dicen son iguales a los míos. La cabeza esta cerca del Támesis, el corazón cerca de ese momento. Mi padre vive en Madrid, nunca nos vimos cara a cara pero nos sentimos cerca. No vale la pena extenderme en las razones, la vida ya ha compensado con creces su ausencia, un desamor nos separó y una aparente protección materna hizo el resto. Ya no hay rencores, sabe Dios cuando era el mejor momento para el abrazo y la charla reparadora de heridas.
Aquellos que pensaron en mí para dicha cobertura jamás sabrán el real significado de este viaje. Ellos ayudaron con su criterio a encontrar las piezas de mi puzzle interno, esa imagen que aun no tiene rostro definido, podrá completarse. Simplemente gracias.

domingo, 3 de julio de 2011

Alta dosis de argentinidad

El debut del Seleccionado Argentino de Fùtbol en la Copa Amèrica dejò varias secuelas. El empate 1 a 1 ante el disciplinado equipo de Bolivia decepcionò a todos aquellos que en la previa hablaban de una goleada històrica. Los jugadores de Sergio Batista no supieron como neutralizar la presiòn exhibida por el rival hacia los receptores. Una movilidad desordenada que,por momentos, provocò una anarquìa que dañò lo colectivo. Los albicelestes aferrados a la posesiòn del balòn sin peso en los metros finales del campo, encontraron una mìnima respuesta en la calidad/potencia de Sergio Agûero, culpable de un gol que aminorò el fuego y calmò un poco las aguas. En ese contexto, la crìtica màs grande se la llevò Lionel Messi. El Mejor Jugador del Mundo encuentra en el pùblico de su paìs al verdugo màs cruel. "En el Barcelona le salen todas y aca es un desastre", repiten a coro sintièndose traicionados por el ìdolo. El cuerpo tècnico nacional elevò la vara pretendiendo copiar el estilo Culè con intèrpretes completamente distintos. El funcionamiento podrà ser emulado pero la caracterìstica de las piezas tiene directa relaciòn con el producto final. Esa comparaciòn recurrente no colabora cuando se da un paso en falso y todas las miradas recaen sobre la Pulga, envidiado y admirado por igual. Argentina, paìs de divàn, se permite juzgar las ganas del crack con una crueldad absoluta. Vestido de celeste y blanco, Lio es màs mortal que siendo blaugrana ponièndose a merced de los exististas del resultado. Una alta dosis de argentinidad desacostumbrada para èl. En Catalunya lo elevan a condiciòn de Dios, por aquì su presencia està en constante anàlisis y bajo la lupa màs grande. Quizàs sea cierto que se debe una gran actuaciòn en el combinado nacional. Tambièn es verdad que en La Plata no jugò bien(para mì solo en el segundo tiempo), pero dejemos un portòn abierto ya que en cualquier momento el Genio frota la làmpara y deja a sus detractores con la boca abierta porque, en definitiva, el fùtbol es el ùnico espacio capaz de ofrecer revancha permanente

miércoles, 22 de junio de 2011

River:el virus está en la raíz

Ese manojo de nervios vestido con una Banda Roja cayó ante Belgrano en el primer duelo de la reválida del Fútbol Argentino. Ese 2 a 0 en contra iniciado por un penal bien pateado consecuencia de una mano grosera del paraguayo Adalberto Román dentro del área y seguido por otro yerro en un balón detenido dejaron a River Plate al borde del abismo. En realidad, cerca del abismo siempre estuvo aunque ahora se sostiene con dos dedos de una mano. Es doloroso ver tanta grandeza de antaño evaporarse dentro de un campo de juego por aquellos manejos poco claros en los escritorios. Un club fundido, una mezcla explosiva de dirigentes incapaces y sospechados traen como resultado un presente impensado. Tranquilamente River podría jugar en la segunda categoría sin que se le caigan esos anillos de bijouterie que aún posse. La vergüenza deportiva es un velo que rápidamente se puede sacar si se arma un plantel competitivo y se elige un conductor que conozca el paño. Pero, el virus esta en las raíces del árbol. Los Millonarios(sólo le queda el apodo) siempre gozaron del paraguas del poder para moverse a gusto. Hizo y deshizo a placer sin rendir cuentas a nadie; total paga el que viene atrás o vamos a golpear la puerta de costumbre. Así como a un adicto no se lo recupera mandándolo a la casa con la panza llena, la dirigencia se autoengañaba con el caramelo de ocasión sin ver el problema de fondo. Corrijo, sin QUERER ver el problema de fondo. Este carrusel corrosivo le quitó de a poco el brillo y de golpe se encontró en un pozo y sin salida. El primer manotazo de ahogado fue llamar a un caudillo de mil batallas:¨cómo se va a equivocar éste si conoce los pasillos del Monumental como nadie", dijeron todos convencidos. Y éste se equivocó. Un poco por soberbia, otro poco por ineficacia y otro tanto por herencia, el Gran Capitán está a punto de quedar en los libros negros de la institución por mandar a River a la B. Esta bien que los jugadores son los que resuelven los partidos y en este aspecto las calidades no abundan. Una voz de mando cercana a los 40 años, un referente defensivo que pasó más tiempo luchando en categorías menores que en la elite, un arquero de selección pero falible y un faro fútbolistico de apenas 20 abriles. De eso esta hecho este equipo, los demás acompañan como pueden y cada tanto aportan lo suyo. En rigor hacen lo que pueden. En la banca, primero contrataron a un purista de la estética que cabe en la historia millonaria por estilo y gusto, pero que seguramente hubiera tenido más éxito en otro momento. Después se le otorgó el mando a un entrenador de la casa(también jugó en Boca) permeable a las sugerencias presidencialistas y con elecciones, al menos discutibles, como sucediera con el caso Buonanotte. Este panorama empujó a la actualidad. Un descenso es una mancha gigante aunque no es una deshonra. Simplemente porque el fútbol siempre da revancha. Lo que sí se deben mejorar son los cimientos para una refundación institucional urgente. Si esto no sucede, es posible que se tropiece dos veces con la misma piedra.

lunes, 20 de junio de 2011

Messi: futbolista-influencia

La frialdad con la que Lionel Messi se sacaba de encima a sus oponentes y la sensación de encontrarse con un jugador maduro y desequilibrante justificaron las dos horas invertidas en el Estadio Monumental para despedir al seleccionado argentino antes de la Copa América.Era poco motivante para el público local saber que el rival era Albania, peor aún, Albania sin jugadores importantes y con nulos antecedentes deportivos. La empresa que organiza los amistosos nacionales puso a los europeos en la última estación previo al comienzo del certamen mencionado para generar una sensación de confianza a un equipo que tiene la misión de cortar la racha negativa de tantos años sin vueltas olímpicas. Este argumento parece poco sólido para justificar tamaña elección, pero una vez consumado el hecho había que saltar al campo y mostrar, al menos por un rato, las armas con las cuales Sergio Batista intentará conquistar el título continental.Pues bien ya en la confección del equipo, el entrenador puso en cancha aquellas piezas que seguramente inaugurarán la competencia el 1 de julio,salvo Esteban Cambiasso, contracturado, reemplazado por una de las debilidades del entrenador como es Lucas Biglia. Entre ellos, por supuesto, se encuentra Messi.Ese plus que tienen los albicelestes para un salto de calidad que se hace desear. Para él,no existen oponentes débiles, no importan las circunstancias del evento, tampoco la calidez del entorno ni el contexto, solo importa jugar. Tan simple como eso.Esta versión mejorada y moldeada por un sistema perfecto llamado Barcelona y educada por un entrenador inteligente como Guardiola, le entrega al combinado nacional un jugador cada vez más completo. Sin perder el romance con el balón ni la responsabilidad del caso, la Pulga se ha convertido en ese futbolista-influencia: todo lo que hace sale bien,tiene un fin claro para sus compañeros y de los balones jugados en un altísimo porcentaje el destino es el correcto. Cada vez más sabio, elabora y ejecuta, imagina y resuelve dando en cada maniobra un sello de alta calidad. Pase a Lavezzi para el 1 a 0, descomunal definición en el 2 a 0, artífice del golazo de Agüero tras una asistencia lujosa y varias jugadas más fueron parte de su partitura en River acentuando la teoría de que cada elogio queda corto cuando se trata de mensurarlo.Todo eso hizo ante Albania,pero también hemos asistido a parte de su repertorio en ocasiones más relevantes dentro de la Liga Española, por ejemplo o en encuentros definitorios de Champions League como sucedió en Wembley hace poco.Por su presencia valió la pena tomarse un tiempo para ir a despedir al seleccionado, el cuerpo técnico argentino admite que si no aprovecha el momento de su jugador estrella estaría cometiendo el mayor de los pecados. Messi sabe que el destino coquetea con ese sueño consagratorio vestido de celeste y blanco. Parece el momento oportuno para saldar la deuda.

jueves, 29 de abril de 2010

Los murciélagos de Mourinho

Dura lucha para definir lo bueno de lo malo y lo correcto de lo incorrecto. Mantener convicciones a pesar de las circunstancias y demostrar que ese es el camino, más allá de todo. Nadie condena ni acusa sólo describe que es lo que más te gusta de lo que menos te gusta.
La eliminación del Barcelona en casa frente a Inter por la Liga de Campeones puso en primer plano otra vez un viejo dilema de la pelota: Es lícito meterse tan atrás para defender una ventaja?Se puede jugar a no jugar?Vale como un murciélago colgarte del travesaño para lograr el objetivo despreciando otra manera?
Los italianos(aunque sea sólo la nacionalidad de los colores y no la de la mayoría de los jugadores) utilizaron esa estrategia para preservar aquello que habían conseguido como locales, es más, la acentuaron a partir de la expulsión apresurada del brasileño Thiago Motta. Tuvieron convicción, disciplina táctica y convencimiento de que eso era lo adecuado. No tuvieron chances de arriesgar, ni fútbol para mostrar ante los reyes del toque. Mourinho pasó a ser héroe contemporáneo para los detractores del Barcelona y para todos los que simpatizaban con la idea de ver humillado al conjunto de Guardiola. Del otro lado, la respuesta fue la de siempre. Toco, roto, busco y sigo buscando con mis herramientas los goles necesarios para pasar. Sin meter pelotazos, ensanchando el campo con balón a pie y coraje, pero sin traiciones a la manera de sentir este juego. Alguno dirá que al Santiago Bernabeu irán los milaneses y tienen razón, sin importar las formas y haciendo algo que en este juego es válido: defenderse. Aunque esté bien ese recurso, el tema es donde lo hacés, en que parte de la cancha situás a tus jugadores para tal fin y tan cerca de tu arquero es verdaderamente riesgoso. Los españoles también se defienden, pero con el balón, para ellos la tenencia es el único antídoto que les asegura un resultado. Sin embargo, en esta historia cuando uno no quiere, dos no pueden.

martes, 13 de abril de 2010

El desafío Cappa

River eligió a Angel Cappa. El peor momento deportivo con serias chances de caer en zona pantanosa de promoción o descenso será conducido por un entrenador que pregona un estilo con sabor riverplatense, un estilo de toque , juego y circulación, bien del riñón del club. Passarella envió un mensaje con esta designación: dejó de lado las preferencias de los simpatizantes, siempre vinculadas con Ramón Díaz y puso a controlar la tormenta a un capitán de muñeca fina.
La llegada de Cappa enriquecerá el debate interno. Las maneras de conseguir los objetivos empezarán a cuestionarse y los resultadistas denostarán la estética para ser implacables con el hombre del bigote. Bienvenido dicho debate para que todos podamos aprender un poco más, pero deberá el ex-entrenador de Huarcán saber que el grado de exposición será sangriento y sus reacciones quizás deban moderarse para evitar niveles de confrontación absurdos.
Lo único que resta confirmar es la materia prima con la cual se moldeará la estructura. En tiempos de crisis y de números en rojo, la dirigencia millonaria deberá ingeniárselas para otorgarle a su nuevo técnico un plantel adecuado porque en definitiva Cappa es entrenador de fútbol y no un mago aunque ya demostró lo suyo en el siempre necesitado Huracán.
La sombra del riojano perturbó procesos anteriores. La era Pellegrini, por ejemplo, vivió bajo el pedido permanente de la tribuna hacia el exitoso entrenador y terminó por desperdiciar un proceso que pudo haber durado un poco más. Nadie desconoce las cualidades del riojano y mucho menos sus logros, pero la realidad marca un camino y habrá que acompañarlo sin distracciones.
El desafío de esta elección es mutuo. La ilusión muy grande. La tentación de sentarse en un banco dónde, por ejemplo se sentaron Angel Labruna y hasta el mismísimo Alfredo Distéfano, seduce a cualquiera aunque este River no se parezca en nada al de los tiempos de oro. Hay poco margen de error y dentro de ese contexto, el nuevo presidente prioriza una manera, la búsqueda de la estética por encima de los números fríos. Cuanto riesgo....

domingo, 11 de abril de 2010

Debe ser dificil

Debe ser dificil coincidir con el mejor equipo del mundo y no morir en el intento. Primero existe la vaga idea de poder doblegarlo, de imaginar estrategias para frenar a los sabios de enfrente y por último se termina sucumbiendo ante tanto poder. No es culpa sólo del entrenador de turno, ni siquiera de todos los futbolístas vestidos de blanco. Es que a cualquiera le hubiera pasado lo mismo incluyo al poderoso Arsenal de Wenger y hasta quizás le pase lo mismo al mismísimo Inter de Mourinho.
Juega tan bien el Barcelona que el superclásico del sábado se redujo a un partido cualquiera. Obviamente que por el marco no lo fue, pero el libreto está tan aprendido que poner , por ejemplo, a Dani Alves como extremo o dejar a Iniesta en el banco de arranque no alteró el producto final. Podía Real Madrid hacer algo diferente de lo que imaginó?Creo que no. Tal vez no tuvo la brillantez de Cristiano o la contundencia de Higuain, pero no le quedó otra que taparse los ojos ante tanto resplandor y brillo desmedido. La tambaleante realidad de Manuel Pellegrini al frente del equipo,fogoneada por las tapas de un diario respetable pero desestabilizador, seguramente no durará demasiado. Su ciclo se extingue no sólo por la derrota en el clásico sino por dos caídas menos pensadas aunque igual de dolorosas: Alcorcón y Lyon. El chileno no es responsable de la grandeza ajena más bien es prisionero de las urgencias propias y la estrategia de la cúpula dirigencial de intentar igualar a los catalanes a fuerza de una poderosa billetera cuando el camino más acertado sería empezar a echar humo de la fábrica de jugadores.
La victoria a Barcelona no le asegura la Liga pero lo acerca a la consagración. A esta altura lo pone en el tope de la tabla y le daría a este plantel la posibilidad de ganar la séptima estrella en nueve competencias. Una locura, complicada de igualar y por ahora el hambre no se termina. Guardiola sabe como dosificar las raciones para mantener a todos contentos. Si hasta entra Bojan y se despacha con goles o Chigrisky se anima a salir del fondo tocando sin tirar un pelotazo de 40 metros. En fin, habrá que seguir llenando las páginas de este juego con nuevos capítulos de Messi y compañia porque la sensación es que esto recién empieza. Habrá alguien que pueda pararlos?

lunes, 22 de marzo de 2010

La última materia de Messi

Es complicado ser original cuando se trata de analizar a Messi. Mencionar que es el mejor de todos suena redundante, ya lo han dicho hasta el hartazgo. Decir que ojalá muestre en el Mundial todo lo que esta haciendo ahora en España es una expresión de deseo más que escuchada. Cuesta encontrar un adjetivo calificativo distinto a lo común después de ver la descomunal tarea desarrollada ante Zaragoza con tres goles incluidos. Sus movimientos casi sobrehumanos superan cualquier ley física existente, pasar de mucha velocidad a un freno total en cuestión de segundos y ante una marca férrea desafía todo lo conocido hasta ahora. Por eso algunos comienzan a nombrarlo por encima de Maradona. Es Messi el mejor jugador de la historia?
En este mundo mediático donde la información se mete por los poros sin dejarnos tranquilos con redes sociales que compactan al planeta en pequeñas parcelas, es probable que seduzca más lo reciente y que el pasado sea más pasado todavía quedando tan lejos que se pierde en la nada. Lo digo por las comparaciones. Los que tenemos cierta edad y pudimos disfrutar de las gambetas del 10 sabemos que eran únicas. Por cuestiones generacionales no hemos visto de cerca ni a Pelé ni a Distéfano, dos talentosos con cualidades extraordinarias. Tampoco a la camada holandesa encabezada por Cruyf, equipo que revolucionó todo lo conocido hasta ese momento. Por eso lo de la Pulga cobra una dimensión inusitada. Su genio es conocido por todos y sus acciones compartidas por todos en segundos, regadas como pólvora en cada rincón del mundo.
Lo acompaña un equipo brillante. Cada futbolista del Barcelona es un talento en si mismo, con un entrenador inteligente e intuitivo han ganado todo con brillo y contundencia. Después de verlos jugar ante el Stuttgart queda la sensación que existe la perfección y no exagero. A Maradona le costaba todo mucho más. Sus logros se obtenían con camisetas menos importantes como la del Napoli, por ejemplo. En Catalunya no la pasó nada bien y encontró su pico máximo con la celeste y blanca. Su consagración fue en el Mundial de México doctorándose con la redonda. Al rosarino le falta esa última materia. Su máximo desafío es brillar en Sudáfrica para, de verdad, empezar a comparar seriamente y dar un veredicto final.

domingo, 14 de marzo de 2010

La injusta eliminación de Higuaín

Esta semana asistimos a una de las situaciones más absurdas de los últimos años en el ámbito internacional. La nueva eliminación del Real Madrid en octavos de final de la Liga de Campeones a manos del correcto Lyon tuvo varios culpables, pero en caliente se señaló sólo a Gonzalo Higuain por querer marcar goles siendo goleador y no haber asistido a Cristiano Ronaldo en algunas situaciones a favor. De verdad cuesta creer que se haya simplificado tanto la cosa cuando en una frustración deportiva seguramente los factores a analizar sean más colectivos que individuales. Esta postura, exacerbada por algunos medios españoles, es como mínimo injusto. Sean mezclado los tantos y se lo ha tratado al argentino como un mercenario ya que por este tiempo el delantero está peleando por un mejor salario en la renovación de su contrato con la Casa Blanca. Me pregunto si en una situación similar, el portugés mediático hubiera pasado el balón o como es genuino para un jugador de ataque, hubiera querido convertir él la chance creada.? Tiene derecho Cristiano a quejarse siendo tan individualista? Pueden los medios contaminados de madridismo tendencioso compararlos siendo tan diferentes? No tienen derecho.
Pipita no contestó a las injurias, ni les dió importancia. Simplemente a la primera oportunidad de demostrarles que se equivocaron otra vez, le convirtió tres goles al Valldolid para la octava victoria consecutiva del Real Madrid en Liga y sumar 19 goles en 20 partidos ligueros.
La salida prematura de Europa condenó al equipo madrileño a la pérdida de dinero ( casi 250 millones de euros), a la burla permanente, a replantearse el futuro, pero de ninguna manera se podrá discutir la formidable prestación del delantero nacido en Brest quien largamente se salva del incendio y hasta muchas veces contribuye a mitigarlo.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Se les cayó una idea

La victoria del seleccionado argentino en Munich frente a los locales por 1 a 0 sirvió para demostrar algo que se le pedía a este equipo a gritos: identidad. Convengamos que no estamos acostumbrados a ver un combinado nacional jugar a la europea, pero sin meternos en discusiones de color sepia, era hora de que aparezca algún atisbo de idea futbolera a menos de cien días para la máxima cita en Sudáfrica.
El esquema de cuatro atrás, cuatro en el medio y dos delanteros permite ahorrar tiempo, algo que no sobra en momentos de calendarios apretados, pero no se puede hablar de sistemas sin hablar de nombres propios. Ante los alemanes arrancaron los que el técnico parece haber elegido para el debut ante Nigeria. Si hay matices no lo sabemos ahora aunque diez de once seguro serán titulares . Empecemos de atrás para adelante: Romero no tuvo casi exigencia, le llegaron poco, pero demostró seguridad, dato positivo si pretendemos ser sólidos en el Mundial. Otamendi jugó de lateral derecho como contra Uruguay por las eliminatorias. Su primer tiempo no fue bueno mas en el complemento clausuró su sector con categoría. Demichelis y Samuel armaron una dupla sin fisuras con buen juego áereo y timming para el cierre ante una selección alemana que creó muy pocas situaciones de peligro. Mala suerte la del central del Bayer Munich quien salió lesionado por un rodillazo de Michael Ballack sufriendo el hundimiento del malar. Ojalá no se pierda otro Mundial. Por la izquierda actuó Heinze como lo hace en su club respondiendo sin inconvenientes hasta su salida por lesión.
Lo mejor del equipo estuvo en el mediocampo. Mascherano corrió menos alocadamente comparado con los últimos partidos y Verón con aire fue pase y jerarquía. Por las bandas, Jonás Gutiérrez todavía sigue corriendo sin desorden demostró un espíritu por demás envidiable para convertirse en un desahogo permanente. Del otro lado, Di Maria pisó varias veces el área teutona, estrelló un disparo en el travesaño y demuestró en cada intervención porque el Manchester United lo pretende para reemplazar al mítico Ryan Giggs.
Por último, Messi no tuvo un gran partido. Corrió siempre rodeado por más de un rival, pero le faltó la explosión que en Barcelona es su marca registrada. Y qué decir de Gonzalo Higuain? Si llegó tarde al seleccionado fue por un tema de supuestas lealtades dañadas y no por falta de calidades, que por cierto le sobran. El delantero del Real Madrid pateó poco al arco pero marcó otro gol en un mes inolvidable. No busquen más, la nueve le pertenece.
Por suerte se vislumbra un camino menos sinuoso que el que se transitó en las eliminatorias. Con prudencia y mesura ojalá se pueda construir el equipo en base a lo realizado contra Alemania y que el cuerpo técnico aproveche la oportunidad sin detenerse a buscar más enemigos.